Encuentro Sur-Norte de Resistencia y Alternativas ante la deuda Externa

17 de octubre de 2005 por Osvaldo Martínez


La deuda Deuda Deuda multilateral La que es debida al Banco Mundial, al FMI, a los bancos de desarrollo regionales como el Banco Africano de Desarrollo y a otras organizaciones multilaterales como el Fondo Europeo de Desarrollo.
Deuda privada Préstamos contraídos por prestatarios privados sea cual sea el prestador.
Deuda pública Conjunto de préstamos contraídos por prestatarios públicos. Reescalonamiento. Modificación de los términos de una deuda, por ejemplo modificando los vencimientos o en relación al pago de lo principal y/o de los intereses.
externa es el gran tema que muchas veces se omite. Apenas una vaga formulación sin compromisos concretos en las Metas del Milenio, nada en el ALCA o en los TLC bilaterales.

Una mezquina Iniciativa para países pobres altamente endeudados o una más mezquina condonación reciente, condicionada a obedecer la disciplina neoliberal, que no alcanza ni el 10% de la deuda africana.

Por lo poco que se habla del tema, parecería que es pequeño en su importancia o que ha sido ya esencialmente resuelto, aunque bien sabemos que es ahora más grave que nunca y que su solución no ha sido alcanzada.

Hoy recordamos aquí por iniciativa de Jubileo Sur, organización que ha hecho de la deuda externa su tema de batalla, la campaña que el Comandante Fidel Castro desarrolló en 1985 sobre este tema, como un esfuerzo pionero por hacer conciencia de la magnitud y la naturaleza del gran problema que ya era entonces la deuda. Aquí en este Palacio de las Convenciones se celebraron en 1985 seis reuniones convocadas por el Comandante Fidel Castro que agruparon a sindicalistas en una de ellas, a mujeres en otra, a estudiantes y jóvenes en otra, a personalidades políticas, intelectuales e incluso empresariales en otra, a periodistas en dos ocasiones. Fue un esfuerzo de concientización, de explicación, de búsqueda de unidad y de planteo de una propuesta de solución que incluyó también entrevistas que el Comandante Fidel Castro concedió a diversos medios como el periódico Excelsior de México, la agencia EFE, el periódico El Día y al legislador norteamericano Melvin Dymally y el académico también norteamericano Jeffrey Elliot, de las que surgieron en cada una un libro con explicaciones, argumentos y una propuesta para remover el formidable obstáculo que se alzaba frente a los esfuerzos por lograr el desarrollo socioeconómico de los países del Tercer Mundo y también como una amenaza para el sistema financiero mundial.

¿Qué ha ocurrido después de 1985?

Entre 1986 y 2004 los países del Tercer Mundo pagaron 4,4 millones de millones de dólares por servicio de la deuda Servicio de la deuda Suma de la amortización más los intereses del capital prestado. , esto es, 244 mil millones de dólares promedio anual. Esto es — según Eric Toussaint — 50 veces lo que el Plan Marshall Plan Marshall Programa de reconstrucción económica propuesta en 1.947 por George C. Marshall, secretario de Estado de los Estados Unidos. Dotado de un presupuesto de 12.500 millones de dólares de la época (unos 80.000 millones actuales) bajo forma de donaciones y préstamos a largo plazo, el plan Marshall permitió a 16 países (especialmente Francia, Gran Bretaña, Italia y los países escandinavos) disponer de fondos para su reconstrucción después de la segunda guerra mundial. — calculado a valores de 2003 — aportó para Europa entre 1948 y 1951.

Por regiones, en ese período, África pagó 506 mil millones de dólares, Asia 1 millón de millones 353 mil millones, Medio Oriente 469 mil millones y América Latina 2 millones de millones 75 mil millones de dólares.

Esa enorme cifra de 4,4 millones de dólares pagada a un ritmo anual de 244 mil millones, es aproximadamente 5 veces más que lo recibido por el Tercer Mundo como promedio anual de ayuda oficial para el desarrollo.

Sigue siendo la deuda externa la gran vena abierta — aunque no la única --- por la que se hace la enorme sangría de recursos indispensables para combatir el hambre, el analfabetismo, la pobreza.

Si en estos 20 años el Tercer Mundo no hubiera sufrido esa sangría, ¿tendría sentido hablar de unas exiguas e incumplidas Metas del Milenio que frente a esa magnitud de saqueo, resultan insignificantes y ridículas?

La deuda externa ha continuado actuando desde 1985 como la gran coyunda impuesta a los países deudores.

Ella ha sido y sigue siendo el gran garrote para obligar a los países a adoptar el neoliberalismo. El Consenso de Washington ha tenido en la deuda su instrumento de presión principal para ser aplicado en forma de “planes de ajuste estructural Ajuste estructural Política económica impuesta por el FMI como condición para la concesión de nuevos préstamos o para la refinanciación de préstamos anteriores. ” con la colaboración y vigilancia del FMI FMI
Fondo monetario internacional
El FMI nace, el mismo día que la Banca mundial, con la firma de los acuerdos de Bretton Woods. En su origen el rol del FMI era defender el nuevo sistema de cambios fijos instaurado.

A la finalisación de estos acuerdos (1971), el FMI es mantenido y se transforma paulatinamente en el gendarme y el bombero del capitalismo mundialisado : gendarme cuando impone los programas de ajuste estructural ; bombero cuando interviene financiaramente para sostener los países tocados por una crisis financiera.

Su modo de decisión es el mismo que el del Banco mundial y se basa sobre una repartición del derecho de voto en proporción a los aportes de cotisación de los países miembros. Estatutariamente es necesario el 85% de los votos para modificar la Carta del FMI (los EE.UU. poseen una minoria de bloqueo dado a que posees el 16,75 % de voces). Cinco países dominan : Los EE.UU. (16,75 %), el Japon ( 6,23 %), la Alemania (5,81%), Francia (4,29 %), y Gran Bretaña (4,29%). Los otros 177 Estados miembros estan divididos en grupos dirigidos, cada vez, por un país. El grupo más importante (6,57%) esta dirigido por Belgica. El grupo menos importante (1,55% de voces) precidido por el Gabon (países africanos).

Su capital está compuesto del aporte en divisas fuertes (y en monedas locales) de los países miembros. En función de este aporte, cada miembro se ve favorecido con Derechos Especiales de Giro (DEG) que son de hecho activos monetarios intercambiables libre e inmediatamente contra divisas de un tercer país. El uso de estos DEG corresponde a una política llamada de estabilización a corto plazo de la economía, destinada a reducir el déficit presupuestario de los países y a limitar el crecimiento de la masa monetaria. Esta estabilización constituye frecuentemente la primera fase de intervención del FMI en los países endeudados. Pero el FMI considera que en adelante es tarea suya (tras el primer choque petrolero de 1974-1975) actuar sobre la base productiva de las economías del Tercer Mundo reestructurando sus sectores internos; se trata de una política de ajuste a más largo plazo de la economía. Lo mismo sucede con los países llamados en transición hacia una economía de mercado. (Norel y Saint-Alary, 1992, p. 83).

Sitio web :
y el Banco Mundial Banco mundial Creado en 1944 en Bretton Woods en el marco del nuevo sistema monetario internacional, el Banco posee un capital aportado por los países miembros (189 miembros el año 2017) a los cuales da préstamos en el mercado internacional de capitales. El Banco financia proyectos sectoriales, públicos o privados, con destino a los países del Tercer Mundo y a los países antes llamados socialistas. Se compone de las siguientes tres filiales.

Mas...
. Las renegociaciones provocadas por el agobio de la deuda, han sido un estrecho camino de una sola dirección que conduce siempre a más liberalización, más privatización, más sometimiento a las transnacionales. Deuda, ajuste estructural, neoliberalismo, FMI, son facetas de la tragedia económica y social que el Tercer Mundo ha sufrido y sufre.

Observando las regiones, comprobamos que en América Latina y el Caribe la deuda era en 1959 de unos 5 mil millones de dólares. En 1970 era de 29 mil millones. Hoy es de 723 mil millones, esto es, 24 veces más que en 1970, y 145 veces más que al triunfar la Revolución Cubana.

En esta región hay 12 países en los que el servicio de la deuda externa es mayor que el gasto en educación. En trece países el servicio de la deuda es mayor que lo gastado en salud y en 6 países el mencionado servicio excede el gasto sumado en educación y salud.

Se trata de una región en que es mayor ahora el porcentaje de pobres e indigentes que en 1980 y que clasifica como la región de peor y más regresiva distribución del ingreso en el mundo, la cual ha empeorado aún más a partir de la crisis de la deuda y la medicina neoliberal aplicada.

América Latina ha pagado entre 1990 y 2004 un monto por concepto de servicio de deuda que equivale a 66 veces la deuda externa total de la región en 1970. Sólo los intereses asumidos por la región entre 1990 y 2004 han pagado la actual deuda regional 2,6 veces.

En África la deuda total era de 281 mil millones en 2004. En 1970 la cifra era de 11 mil millones. Se trata de la región que alberga al 12,5% de la población mundial, pero que sólo representa el 3,3% del PIB Producto interno bruto
PIB
El PIB es un índice de la riqueza total producida en un territorio dado, estimada sobre la base de la suma de los valores añadidos.
del mundo. Si hablamos de África Subsahariana nos referimos entonces al 11,4% de la población mundial que sólo representa el 2,5% del PIB y el 1,6% de las exportaciones.

En esta región, donde se concentran la mayor parte de la pobreza, del hambre, de las muertes de niños por enfermedades fácilmente curables o prevenibles, sus pueblos entregaron por pago de deuda un promedio anual de 26 mil millones de dólares entre 1986 y 2004.

En Asia la deuda externa en 2004 era de 771 mil millones y estuvieron pagando entre 1986 y 2004 un servicio promedio anual de 75 mil millones de dólares. En esta región la deuda externa adquirió mayor gravedad a partir de la crisis financiera que allí tuvo su origen en 1997 y se agravó también para otro grupo de países severamente afectados por la tragedia del tsunami.

En síntesis la deuda externa, que en 1985 era una barrera para el desarrollo del Tercer Mundo y un efectivo instrumento de imposición de políticas y de dominación, ahora, 20 años después de haber extraído de los países llamados deudores una suma colosal de recursos financieros; su mecanismo perverso continúa haciendo interminable la deuda e intenta hacer eterno el sometimiento.

Veamos cómo era la realidad en términos de deuda externa en 1985.

Ya entonces habían transcurridos tres años desde que en 1982 estallara la llamada crisis de la deuda al declarar el gobierno mexicano la imposibilidad de seguir pagando. El quiebre mexicano se extendió por toda América Latina y ya al finalizar ese año prácticamente toda la región se encontraba imposibilitada de seguir pagando el servicio.

¿Qué había ocurrido?

Se había reunido un siniestro conjunto de factores que hicieron estallar una crisis que se venía gestando en la rapacidad e irracionalidad del orden económico internacional de entonces, que es, en lo esencial, similar al de hoy.

Los desequilibrios de balanza de pagos Balanza de pagos La balanza de pagos corrientes de un país es el resultado de sus transacciones comerciales (es decir, de los bienes y servicios importados y exportados) y de sus intercambios de ingresos financieras con el extranjero. En claro, la balanza de pagos mide la posición financiera de un país en relación al resto del mundo. Un país que dispone de un excedente de sus pagos corrientes es un país prestamista respecto al resto del mundo. Inversamente, si la balanza de un país es deficitaria, ese país deberá dirigirse a los prestamistas internacionales a fin de pedir prestado para sus necesidades de financiación. y de balanza comercial Balanza comercial La balanza comercial de un país mide la diferencia entre sus ventas de mercaderías (exportaciones) y sus compras (importaciones). El resultado es el saldo comercial (deficitario o excedentario). de Estados Unidos, unidos a los gastos militares por la guerra de Viet Nam y por la carrera armamentista, el reciclaje de los petrodólares Petrodólares Los petrodólares son los dólares salidos del petróleo. por los dos shocks de precios del petróleo en los años 70, llevaron al llamado exceso de liquidez de aquellos años y a la colocación muchas veces irresponsable, de préstamos en países subdesarrollados en una encarnizada competencia por colocar capital de préstamo con las tasas de interés Interés Cantidad pagada como remuneración de una inversión o percibida por un prestamista. El interés se calcula sobre la base de la cantidad de capital invertido o prestado, de la duración de la operación y del último tipo aplicado en ese momento. reducidas de aquellos años.

La ruptura se producirá cuando en el escenario de elevado endeudamiento contraído a tasas de interés variables de mercado, se incorpora al alza súbita y violenta de esas tasas, impulsadas por la política del reaganomics, la apreciación del dólar y la acentuación del intercambio desigual con el desplome de los precios de los productos básicos y la fuga de capitales atraídos por las altas tasas de interés en Estados Unidos y en huída de la inflación Inflación Subida acumulativa del conjunto de los precios (por ejemplo, una subida del precio del petróleo, que conlleva luego un reajuste de los salarios al alza, luego la subida de otros precios, etc.). y la inseguridad en sus países de origen.

La deuda externa del Tercer Mundo en sólo 8 años (entre 1977 y 1985) casi se triplicó (de 373 mil millones a 950 mil millones) y al mismo tiempo, el intercambio desigual provocaba que en 1985 los países subdesarrollados tuvieran que entregar un 25% más que lo entregado en 1980 para obtener la misma cantidad de importaciones.

Ya entre 1981 y 1985 el Sur había pagado por intereses algo más de 300 mil millones y por el servicio total de la deuda 526 mil millones. En 1985 África destinó el 32% de sus ingresos por exportación a pagar la deuda y América Latina un impresionante 44%.

En ese año la deuda era ya claramente impagable en el sentido de que con su monto, sus condiciones y en el contexto del orden económico internacional del capitalismo globalizado neoliberal que ya se establecía, era imposible su cancelación.

Sin embargo, esa verdad evidente -que lo era entonces y que hoy es un hecho conocido y compartido por todos en Jubileo Sur y fuera de él-, nadie se atrevía a proclamarla, ningún gobierno, a pesar de que era evidente que seguir pagando era sacrificar a los pueblos, entregar la soberanía y practicar un despotismo económico disfrazado con retórica democratizante.

La proclamación de esa verdad y el inicio de una campaña sobre la deuda externa a partir de ella, la hizo el compañero Fidel Castro hace 20 años en reuniones efectuadas en este Palacio de Convenciones. No existía entonces Jubileo Sur, ni Foro Social Mundial, ni Alianza Social Continental y ni siquiera movimientos sociales con el significado pujante que hoy tienen. Fue aquel el primer esfuerzo por denunciar la injusticia de la deuda, su función como coyunda y grillete, llamar a la unidad de los deudores, a la transformación del orden económico internacional y proponer una solución que implicaba la anulación de la deuda del Tercer Mundo mediante una reducción del enorme gasto militar efectuado por los países que competían entonces en la carrera armamentista.

El tema de la deuda externa no había sido abordado por el Comandante Fidel Castro sólo en 1985. En la medida que la deuda externa iba haciéndose más grave, su modo de tratar el tema fue reflejando la importancia creciente que éste adquiría y la mayor urgencia por encontrar una solución favorable para los países subdesarrollados.

En 1971, cuando la deuda externa de América Latina era de unos 30 mil millones de dólares, expresó en la CEPAL, en Santiago de Chile, refiriéndose a los países de la región: “Pero lo que me pregunto es cómo van a pagar, cómo le van a pagar a Estados Unidos, cómo van a satisfacer la deuda externa con ese poderoso país, y cómo van a satisfacer los dividendos, y cómo van a mantener un nivel mínimo de subsistencia y cómo van a desarrollarse. Problema en la realidad muy serio, de hoy, o de mañana o de pasado mañana. Problema que nos lleva a la realidad de nuestros países”.
En 1979 la deuda externa es abordada de nuevo en la intervención del compañero Fidel Castro ante la Asamblea General de Naciones Unidas, hablando como Presidente en funciones del Movimiento de Países No Alineados que poco antes había realizado sus Sexta Reunión Cumbre en La Habana.

Allí fue expresado: “La deuda de los países en vías de desarrollo ha alcanzado ya la cifra de 335 mil millones de dólares. Se calcula que el pago total por concepto de servicios de la deuda externa asciende a más de 40 mil millones cada año, lo que representa más del 20% de sus exportaciones anuales. Por otro lado, el ingreso per cápita promedio de los países desarrollados es ahora 14 veces superior al de los países subdesarrollados. Esta situación es ya insostenible”. Y al finalizar esa intervención expresó sobre el tema de la deuda: “Las deudas de los países de menor desarrollo relativo y en situación desventajosa son insoportables y no tienen solución. ¡Deben ser canceladas!. El endeudamiento abruma económicamente al resto de los países en desarrollo. ¡Y debe ser aliviado!”.

En 1983, en Nueva Delhi, India, en la Séptima Cumbre de los No Alineados el compañero Fidel Castro volvió a tratar el tema de la deuda que se agravaba aceleradamente, y sus palabras allí van marcando esa gravedad y la necesidad de una solución de mayor profundidad. En esa ocasión, después de analizar con ejemplos la acción Acción Título mobiliario emitido por una sociedad de acciones. Este título representa una fracción del capital social. En particular otorga a su titular (el accionista) el derecho a percibir una parte de los beneficios distribuidos (el dividendo) y de participar en las asambleas generales de la empresa. del intercambio desigual y la crisis del orden económico internacional, expresó: “Luchar para que la deuda externa sea cancelada para el gran número de países que no tienen posibilidad real de pagarla y que sea aliviada drásticamente la carga de su servicio para aquellos, que bajo nuevas condiciones, pudieran cumplir sus compromisos”.

Al llegar a 1985 la crisis de la deuda alcanzó extrema gravedad. Entre 1982 y 1985 la deuda saltó de 600 mil millones a 950 mil. América Latina, destinando el 44% de sus exportaciones a pagar deuda y sufriendo planes de ajuste estructural a mansalva, se encontraba en medio de la década que la CEPAL no tuvo otra alternativa que llamarle década perdida.

Entonces tienen lugar las reuniones de 1985 que hoy recordamos.

Decir en 1985 que la deuda era impagable e incobrable significó romper un tabú, una barrera mental y política que nadie hasta entonces se había atrevido a romper.

En efecto, la deuda era y sigue siendo impagable e incobrable y eso lo demostró el compañero Fidel Castro en lo matemático, lo económico, lo social y lo político. Pero también fue explicado por él en 1985, que si los deudores no concertaban sus esfuerzos y actuaban de modo unitario, rechazando las falsas soluciones de la negociación aislada caso a caso y no se implantaba un nuevo orden económico internacional que eliminara las razones de fondo que generaban el endeudamiento, la deuda sería impagable en tanto anulación completa de ella, pero el pago de intereses y la injerencia del FMI y el bloque de los acreedores podrían continuar actuando como poderosos factores de explotación y sometimiento.

Era imprescindible la acción unida y decidida de los gobiernos de los países deudores, en especial de los países latinoamericanos -los más endeudados y donde la banca transnacional tenía mayor exposición- para enfrentar la acción concertada de los acreedores. La campaña cubana de 1985 fue un llamado urgente y reiterado para crear conciencia y generar unidad.

Si los gobiernos de América Latina optaron por no escuchar y por obedecer las reglas del Consenso de Washington, aceptando que la deuda actúe durante décadas como desangramiento permanente para sus pueblos, no fue por la ausencia de acciones cubanas para lograr conciencia y unidad.

Desafortunadamente, en 1985 la oleada neoliberal estaba en su apogeo y los movimientos sociales como Jubileo Sur u otros, que surgieron después como reacción popular frente a la acción depredadora de esa política, no existían.

Aquellos gobiernos dejaron pasar la oportunidad que les ofrecía la elevada exposición de los acreedores y prefirieron continuar pagando dócilmente, antes que unirse para ser respetados y poder negociar con mayor fuerza.

La triste historia latinoamericana de la pobreza, desempleo e injusticia social de los últimos 20 años, podría haber sido diferente si en 1985 hubieran atendido a los llamados cubanos a la unidad, antes que a las órdenes y amenazas de Ronald Reagan.

El planteo hecho por el Comandante Fidel Castro hace 20 años no se limitó a reconocer lo impagable de la deuda. Esa verdad fue acompañada no sólo con los argumentos económicos, sociales, políticos y matemáticos que aparecen en las intervenciones de entonces, sino que incluyó argumentos sobre las enormes sumas extraídas del Sur desde los tiempos en que éste financió el desarrollo de Europa y de Estados Unidos, el exterminio de la población indígena, la horrible historia de la esclavitud, hasta los modernos tiempos de las fugas de capitales, el intercambio desigual, las manipulaciones monetarias y la voracidad de las transnacionales.

Hubo también en aquella campaña argumentos jurídicos y morales para demostrar que la deuda no sólo no se podía pagar, sino que no se debía pagar.

Cito algunas palabras del discurso pronunciado el 3 de agosto de 1985: “El cobro de esta deuda y el sistema injusto de relaciones económicas internacionales es la más flagrante y más brutal violación de los derechos humanos que puedan concebirse”. Esto sigue siendo tan exacto como hace 20 años.

La propuesta de solución al agobio de la deuda externa planteada en 1985 conserva su lógica y su fuerza después de dos décadas. La idea básica era anular la deuda del tercer Mundo en base a la reducción del gasto militar de todos los participantes en la carrera armamentista.

En aquel año, en plena carrera armamentista, se dedicaba al gasto militar 1 millón de millones de dólares; una cifra casi igual a la deuda externa del Tercer Mundo. Hoy, desaparecida la Unión Soviética y las razones que se nombraban para justificar aquella carrera, el gasto militar se mantiene también casi igual al de 1985, pues se practica una nueva carrera, esta vez para bombardear, invadir y ocupar pueblos como en Iraq, Afganistán y para amenazar con el puño militar a cualquiera que pretenda ejercer la soberanía y defender la dignidad.

Al igual que en 1985, se dilapidan cada año cerca de 1 millón de millones de dólares en gastos militares de los cuales Estados Unidos hace más de la mitad.

Allí hay recursos más que suficientes para poner fin al drama de la deuda externa, para financiar con creces las modestísimas Metas del Milenio, para acabar con el intercambio desigual, para cumplir y sobrecumplir al menos por una vez, las siempre burladas metas de la ayuda oficial para el desarrollo.

Pasados 20 años y contemplando la barbaridad que significa para el Sur haber entregado a sus llamados acreedores en ese lapso, 4,4 millones de millones de dólares, para ver crecer su deuda desde 1 millón de millones hasta 2,5, tenemos derecho a preguntarnos: ¿cuán diferentes habrían podido ser estas dos décadas si la ceguera y la sordera derivados del hábito de obedecer no hubieran decidido la conducta de los gobiernos latinoamericanos en 1985?

Por último, en el balance Balance “Fotografía” a final de año de los activos (lo que la empresa posee) y pasivos (lo que la empresa debe) de una sociedad. Dicho de otra forma, los activos el balance aportan información acerca de la utilización de los fondos recabados por la sociedad. Los pasivos del balance informan sobre el origen de los fondos captados. de estos 20 años hay que incluir el surgimiento de los movimientos sociales y la incorporación del tema de la deuda como uno de los grandes componentes de sus luchas.

El mundo posible y mejor que reclama con toda justicia y razón el movimiento del Foro Social Mundial, lo será sin el oprobio de la deuda esclavizadora.

En la propuesta de solución planteada en 1985 está presente una idea de importancia estratégica: la de la integración.

Fue expresada en el discurso citado, del modo siguiente: “no es la sola idea de abolir la deuda; esto está asociado a la idea del nuevo orden. En la América Latina está asociado además a la idea de la integración, porque, incluso si se logra la abolición de la deuda, si se alcanza el nuevo orden económico, sin integración nosotros seguiríamos siendo siempre países dependientes”.

En el balance de estos 20 años hay que incluir también una nueva realidad que va acercando el mundo posible y mejor.

La verdadera integración de los pueblos, la integración basada en la solidaridad y no en el lucro, ya echó a andar. Es el ALBA y tiene como protagonistas a la Revolución Bolivariana y la Revolución Cubana.

La Habana, 28 de septiembre de 2005




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