Una reestructuración condicionada por medidas neoliberales es un mal acuerdo para Grecia

11 de julio de 2015 por Eric Toussaint , Pablo Garcia


Alexis Tsipras y el politólogo belga Eric Toussaint.

Entre abril y junio, un comité creado por la presidente del parlamento griego compuesto de 30 expertos -15 griegos y 15 extranjeros- realizó una auditoría acerca de la sostenibilidad de la deuda Deuda Deuda multilateral La que es debida al Banco Mundial, al FMI, a los bancos de desarrollo regionales como el Banco Africano de Desarrollo y a otras organizaciones multilaterales como el Fondo Europeo de Desarrollo.
Deuda privada Préstamos contraídos por prestatarios privados sea cual sea el prestador.
Deuda pública Conjunto de préstamos contraídos por prestatarios públicos. Reescalonamiento. Modificación de los términos de una deuda, por ejemplo modificando los vencimientos o en relación al pago de lo principal y/o de los intereses.
pública griega, que alcanza el 180% del PIB Producto interno bruto
PIB
El PIB es un índice de la riqueza total producida en un territorio dado, estimada sobre la base de la suma de los valores añadidos.
nacional tras dispararse en los últimos cinco años en los que el país ha estado bajo supervisión de la Troika Troika Troika : el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo . La presidencia de ese comité corrió a cargo del belga Eric Toussaint, que ya trabajó en el pasado con Ecuador y otros países que negociaron una quita con sus respectivos acreedores.

Las conclusiones, presentadas en junio, fueron demoledoras: no pagar más al FMI FMI
Fondo monetario internacional
El FMI nace, el mismo día que la Banca mundial, con la firma de los acuerdos de Bretton Woods. En su origen el rol del FMI era defender el nuevo sistema de cambios fijos instaurado.

A la finalisación de estos acuerdos (1971), el FMI es mantenido y se transforma paulatinamente en el gendarme y el bombero del capitalismo mundialisado : gendarme cuando impone los programas de ajuste estructural ; bombero cuando interviene financiaramente para sostener los países tocados por una crisis financiera.

Su modo de decisión es el mismo que el del Banco mundial y se basa sobre una repartición del derecho de voto en proporción a los aportes de cotisación de los países miembros. Estatutariamente es necesario el 85% de los votos para modificar la Carta del FMI (los EE.UU. poseen una minoria de bloqueo dado a que posees el 16,75 % de voces). Cinco países dominan : Los EE.UU. (16,75 %), el Japon ( 6,23 %), la Alemania (5,81%), Francia (4,29 %), y Gran Bretaña (4,29%). Los otros 177 Estados miembros estan divididos en grupos dirigidos, cada vez, por un país. El grupo más importante (6,57%) esta dirigido por Belgica. El grupo menos importante (1,55% de voces) precidido por el Gabon (países africanos).

Su capital está compuesto del aporte en divisas fuertes (y en monedas locales) de los países miembros. En función de este aporte, cada miembro se ve favorecido con Derechos Especiales de Giro (DEG) que son de hecho activos monetarios intercambiables libre e inmediatamente contra divisas de un tercer país. El uso de estos DEG corresponde a una política llamada de estabilización a corto plazo de la economía, destinada a reducir el déficit presupuestario de los países y a limitar el crecimiento de la masa monetaria. Esta estabilización constituye frecuentemente la primera fase de intervención del FMI en los países endeudados. Pero el FMI considera que en adelante es tarea suya (tras el primer choque petrolero de 1974-1975) actuar sobre la base productiva de las economías del Tercer Mundo reestructurando sus sectores internos; se trata de una política de ajuste a más largo plazo de la economía. Lo mismo sucede con los países llamados en transición hacia una economía de mercado. (Norel y Saint-Alary, 1992, p. 83).

Sitio web :
y al BCE BCE
Banco central europeo
El Banco Central Europeo es una institución radicada en Fráncfort, creada en 1998. Los países de la zona euro* le transfirieron sus competencias en materia monetaria y su funcióin oficial es el de asegurar la estabilidad de precios (luchar contra la inflación) en dicha zona. Sus tres órganos de decisión (El Consejo de Gobierno, el Comité Ejecutivo y el Consejo General) están compuestos por los gobernadores de los bancos centrales* de los países miembros y/o de “reconocidos” especialistas. Sus estatutos le hacen “independiente” políticamente pero está directamente influenciado por el mundo financiero.
. Toussaint, profesor en la Universidad de Lieja y miembro del Comité para la Anulación de la Deuda Pública del Tercer Mundo (CADTM), atendió por teléfono a eldiario.es en la tarde del pasado jueves, horas antes de que el Gobierno de Syriza hiciese pública la lista de reformas que ofrece a sus acreedores a cambio de un tercer rescate y de la permanencia en el euro.

¿Cómo ve las negociaciones entre Grecia y la troika? Parece que la cuestión de la deuda puede terminar encima de la mesa a cambio de más recortes.

Por primera vez desde febrero y de manera explícita las autoridades griegas ponen sobre la mesa la cuestión de la reestructuración de la deuda. Desde febrero hasta poco antes del referéndum no era una petición oficial. Para mí es un signo positivo, pero habría que haberlo hecho mucho antes.

¿No se hizo antes porque quizás los acreedores se han negado hasta ahora en redondo a abordar la deuda pública griega?

Podemos extraer una lección de estos cinco meses: si un país no suspende el pago de su deuda está en una posición desfavorable para negociar con los acreedores. Excepto si los acreedores, por razones que les convengan, aceptan reducir la deuda. En algunos casos los acreedores quisieron hacerlo, como en Alemania en 1953 o en Irak tras la invasión militar, cuando los vencedores querían reducir la deuda. No ha sido el caso de la Unión Europa: aquí si el deudor no suspende el pago de la deuda no tiene el medio de equilibrar la relación de fuerzas en la negociación. Grecia habla ahora por primera vez de reducir la deuda y se encuentra prácticamente en suspensión técnica de los pagos. La pregunta aquí es si las autoridades griegas van a dar ese paso.

¿Pero qué quiere decir con suspender? ¿Anular temporalmente los pagos a los acreedores?

No pagar. Punto. En el caso griego es muy simple: el reglamento europeo de mayo de 2013 impone a los estados miembros de realizar una auditoría de la deuda si esta es insostenible y contiene irregularidades. Las autoridades griegas deberían decir con la auditoría de la mano: hemos vaciado nuestras arcas para cumplir con el vencimiento de algo más de 7.000 millones de euros antes del 30 de junio pasado, vosotros los acreedores no habéis cumplido con vuestra palabra de desembolsarnos esa cantidad, nuestra buena fe y buena voluntad se han terminado, suspendemos los pagos.

¿Y eso no supondría un ‘Grexit’ inmediato?

¿Por qué? ¿Qué tiene que ver?

El BCE probablemente habría rechazado no solo extender o elaborar un nuevo rescate, sino que habría cortado las líneas de emergencia (ELA) que mantienen vivos a los bancos helenos.

¿Usted cree que lo que ha pasado estos últimos cinco meses no son suficientes amenazas y chantajes? Han atacado con todo lo que tenían: no han hecho ninguna concesión, han exigido devoluciones de deuda y las han obtenido, han planteado más sacrificios que el Gobierno griego ha terminado por aceptar, han rechazado que los bancos pudieran utilizar los títulos de deuda griegos como colateral Colateral Activo transferible o garantía aportada, que sirve como aval para asegurar la devolución de un préstamo en el caso de que el prestatario no pueda satisfacer sus obligaciones de pago. (títulos de baja calidad) para financiarse… ¿Podría haber pasado algo más? La mejor estrategia habría sido una suspensión de los pagos de la deuda.

¿Y no cree que esa decisión habría supuesto el abandono inmediato del euro?

Es absolutamente reduccionista afirmar que o un país se queda en la zona euro y paga su deuda a cambio de sacrificios o un país deja de pagar y se sale de ella. No hay ninguna relación mecánica.

Todo indica que Grecia acepta las reformas de los acreedores a cambio de una mención sobre la reestructuración de la deuda que aún está por despejarse. ¿Le parece buen acuerdo?

No. Creo que una reestructuración condicionada por medidas neoliberales es un mal acuerdo. Hay que reducir la deuda y abandonar las políticas neoliberales. Es el programa de Syriza. Es por eso que fue elegida. Y el pueblo griego en un 61% acaba de decir que no aceptan las exigencias de los acreedores. Pero también se sabe que los griegos son favorables a quedarse en la UE y en el euro. Por eso me parece reduccionista decir que reducir la deuda y acabar con las políticas neoliberales desencadenaría el Grexit. Grecia debería ejercer un control verdadero de sus bancos, ya que es el accionista principal de cuatro bancos griegos que representan el 85% del mercado bancario nacional. Grecia puede crear una moneda complementaria en euros y no impresa, sino electrónica. Así podría permitir los pagos en euros en el interior del país: pensiones, salarios de los funcionarios, ayuda humanitaria… todo con dinero electrónico. Y la gente con esa misma moneda electrónica podría pagar los impuestos, la comida, los medicamentos, etcétera. Hay varias propuestas concretas que viajan en ese sentido. La pregunta es si el Gobierno lo hará o no.

Permítame insistir en el Grexit en caso de suspensión de la deuda. El BCE ya endureció en febrero las condiciones de acceso de los bancos griegos a la liquidez en vista de que por entonces podría no haber acuerdo.

No se puede saber lo que habría pasado si el Gobierno hubiese adoptado una estrategia más dura. O no afirmarlo por lo menos. Yo creo que si Grecia hubiera adoptado una posición más dura en las negociaciones habría obligado a los acreedores a buscar un acuerdo. Si el FMI no hubiera recibido los 3.000 millones que recibió del país habría corrido a buscar un acuerdo. Y si Grecia dijera ahora al BCE que no va a pagar los más de 6.500 millones que le debe en Julio-Agosto, lo mismo.

Quizás Tsipras no lo hizo para no ser el primer gobernante de la Eurozona que no paga al BCE.

Ah, ¡aquí claro que entra el miedo lo desconocido! Por supuesto que hay explicaciones racionales al comportamiento de Tsipras. Tsipras creyó que los negociadores europeos estaban dispuestos a negociar, lo cual era falso. El objetivo de la Comisión, de Angela Merkel, de Mario Draghi y de Christine Lagarde es hacer creer que estaban dispuestos a negociar a cambio de concesiones en forma de reformas del lado griego. Y al final terminar diciendo: queremos más. La estrategia de los acreedores, hay que reconocerlo, ha sido provechosa en el sentido literal del término, puesto que Grecia ha abonado gran parte de sus obligaciones con la deuda sin ninguna contrapartida. Lo que las autoridades europeas no han conseguido es a doblegar al pueblo griego ni a que éste pierda confianza en Syriza. En este último punto, las instituciones han fracasado. Pero a nivel político europeo y con un enorme apoyo mediático, las instituciones hacen creer a la gente que los griegos son intransigentes. Cuando son ellos los intransigentes.

Parece que Tsipras no seguirá su consejo de anular la deuda como recoge su auditoría parlamentaria, pero al menos puede arrancar una mención a la reestructuración.

No, repito: no será un buen acuerdo. Si hay una reestructuración de la deuda no será suficiente. Las medidas de austeridad serán continuadas y no habrá crecimiento económico en Grecia, como ocurrió en 2012 [cuando ya hubo una quita a la deuda griega]. En seis meses, ocho o en un año el problema de la deuda volverá como una cuestión vinculada al fracaso neoliberal. Si nuestra auditoría no es de momento una prioridad, no excluyo que ésta no vaya a serlo en un futuro próximo.

¿Qué le pareció el cambio de Varufakis por Tsakalotos en el Ministerio de Finanzas?

Muy sencillo: Tsipras no quiere dar argumentos a la Troika para decir que son intransigentes. No es una desautorización de Varufakis, sino un gesto comprensible.

Fuente: http://www.eldiario.es/economia/presidente-comite-audito-griega-Grecia_0_407709719.html

Eric Toussaint hizo una adaptación de la entrevista publicada por El Diario.es sin alterar de ninguna manera el fondo.




Eric Toussaint

doctor en Ciencias políticas de la Universidad de Lieja y de la Universidad de París VIII, es el portavoz del CADTM internacional y es miembro del Consejo Científico de ATTAC Francia.
Es autor de diversos libros, entre ellos: Capitulación entre adultos. Grecia 2015: Una alternativa era posible, El Viejo Topo, Barcelona, 2020; Sistema Deuda. Historia de las deudas soberanas y su repudio, Icaria Editorial, Barcelona 2018; Bancocracia Icaria Editorial, Barcelona 2015; Una mirada al retrovisor: el neoliberalismo desde sus orígenes hasta la actualidad, Icaria, 2010; La Deuda o la Vida (escrito junto con Damien Millet) Icaria, Barcelona, 2011; La crisis global, El Viejo Topo, Barcelona, 2010; La bolsa o la vida: las finanzas contra los pueblos, Gakoa, 2002. Ha sido miembro de la Comisión de Auditoria Integral del Crédito (CAIC) del Ecuador en 2007-2011.
Coordinó los trabajos de la Comisión de la Verdad Sobre la Deuda, creada por la presidente del Parlamento griego. Esta comisión funcionó, con el auspicio del Parlamento, entre abril y octubre de 2015. El nuevo presidente del Parlamento griego anunció su disolución el 12 de noviembre de 2015.

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