Podemos y Syriza suavizan su discurso sobre la deuda y los bancos antes de llegar al poder

5 de enero de 2015 por Jérôme Duval , Fátima Martín


Partidos políticos a la izquierda del Parlamento Europeo de países periféricos muy castigados por la crisis de la Eurozona como el español Podemos y el griego Syriza suavizan su discurso sobre la deuda y los bancos antes de llegar al poder. Con unas encuestas muy favorables de cara a las próximas elecciones del 2015, ambos forman parte del Grupo de la Izquierda Unitaria Europea (GUE). Mientras estos partidos que han conseguido ilusionar a los más desfavorecidos del sur de Europa reculan, la calle ruge contra una deuda que cada vez más es percibida como una estafa.

Desde que la formación liderada por Pablo Iglesias irrumpiera en el Parlamento Europeo con cinco escaños sin tener ni un año de vida, apenas siete meses después, Podemos ha moderado sustancialmente sus posiciones respecto a asuntos como la deuda Deuda Deuda multilateral La que es debida al Banco Mundial, al FMI, a los bancos de desarrollo regionales como el Banco Africano de Desarrollo y a otras organizaciones multilaterales como el Fondo Europeo de Desarrollo.
Deuda privada Préstamos contraídos por prestatarios privados sea cual sea el prestador.
Deuda pública Conjunto de préstamos contraídos por prestatarios públicos. Reescalonamiento. Modificación de los términos de una deuda, por ejemplo modificando los vencimientos o en relación al pago de lo principal y/o de los intereses.
o la renta básica. Ya sea una táctica electoral o para calmar los mercados financieros de cara a la toma del poder, da la impresión de obedecer a los brutales ataques de una cavernícola oligarquía española que controla la mayoría de los medios y que siempre quiere más. Mientras tanto, algunos militantes que lo apoyaron en sus primeros pasos se muestran sorprendidos y presentan dudas sobre lo que realmente puede hacer el partido una vez en el poder. ¿Dejaría de lado las medidas iniciales que le dieron tanta popularidad en tan poco tiempo? ¿Traicionaría a sus bases como lo hizo la socialdemocracia?

En su programa para las pasadas elecciones europeas, en mayo de 2014, Podemos prometía «una auditoría ciudadana de la deuda pública y privada para delimitar qué partes de éstas pueden ser consideradas ilegítimas para tomar medidas contra los responsables y declarar su impago».

Tan sólo siete meses después, la postura ha cambiado. Sus representantes se distancian del programa de las europeas. Tanto en su resolución ’Auditoría y reestructuración de la deuda: una propuesta para Podemos’ aprobada en la Asamblea Ciudadana, como en su reciente «documento económico» encargado a los economistas Vincenç Navarro y Juan Torres, se ha sustituido la palabra «impago» por «reestructuración» ordenada de la deuda, lo cual firmaría cualquier banco.

Los tabúes sobre el impago

Paradójicamente, una de las firmantes de la mencionada resolución, la profesora de Economía Bibiana Medialdea, en un reciente libro titulado ’¡No debemos, no pagamos! Deuda, saqueo y servidumbre en el capitalismo tardío’ defiende que «la posición de fuerza de la parte deudora radica, precisamente, en su capacidad de no pagar. De decidir no pagar. Fingir que la opción del impago no existe es la forma más efectiva de despojar a la parte deudora de su poder de negociación». Precisamente porque Medialdea en su libro es tan consciente de la importancia de no convertir el impago en un tabú, por eso mismo sorprende tanto esa resolución firmada junto a Alberto Montero y Nacho Álvarez en la que lo elimina.

Por si quedan dudas, Pablo Iglesias las aclara: «Presentamos un programa para unas elecciones europeas. Presentarse a unas generales implica una responsabilidad muchísimo mayor. El programa no cambia, se concreta. Yo no veo contradicción, veo concreción y responsabilidad de Estado», explicó en una entrevista en el Canal 24h de TVE ante su cuestionado director Sergio Martín. También explica su idea de una auditoría ciudadana de la deuda: «Ciudadana quiere decir que va a ser transparente»… Sin embargo, para la Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda (PACD), más allá de la transparencia, ’auditoría ciudadana’ alude a un proceso popular, una campaña desde abajo exigiendo que se abran los libros de cuentas. Saber quiénes son los tenedores de la deuda, bajo qué legislación ha sido contraída, adónde ha ido a parar y a quién ha beneficiado son cuestiones cruciales que no se pueden dejar en manos de unos pocos.

Hay un proceso embrionario a nivel europeo… con miedo a la participación ciudadana

Precisamente, fuentes de Izquierda Unida reconocen que «hay un proceso embrionario a nivel europeo. Empiezan a considerar el tema de la deuda como central en el discurso de la izquierda europea, pero hay mucho miedo a dar pasos decididos en materia de participación ciudadana en el proceso y también a hablar abiertamente de impago. Es vital que el proceso no sea un callejón sin salida para la clase trabajadora».

Al margen de los encuentros ya mantenidos, la izquierda europea ha convocado un foro el próximo 24 de enero en Barcelona para abordar los problemas de la deuda y de la inmigración. Cayo Lara y Alexis Tsipras anunciaron en el Congreso español de los Diputados que la cita estará abierta a los partidos del GUE (izquierda representada en el Europarlamento), al Grupo Verde, a partidos progresistas sin representación en Europa, a sindicatos y a colectivos sociales. Para un mes después, el grupo parlamentario de la Izquierda Unitaria también está preparando una gran conferencia sobre la deuda en Bruselas.

En Grecia, Alexis Tsipras, dirigente de Syriza, actual favorito de las encuestas para las próximas elecciones del 25 de enero en aquel país, ha propuesto un programa para los primeros cien días de un futuro gobierno en el que modera su discurso sobre la nacionalización de la banca, los donantes internacionales de Grecia y, por supuesto, la deuda: Ya no habla de «default» sino de «renegociación». Sorprendentemente, ha llegado incluso a decir que la deuda del FMI FMI
Fondo monetario internacional
El FMI nace, el mismo día que la Banca mundial, con la firma de los acuerdos de Bretton Woods. En su origen el rol del FMI era defender el nuevo sistema de cambios fijos instaurado.

A la finalisación de estos acuerdos (1971), el FMI es mantenido y se transforma paulatinamente en el gendarme y el bombero del capitalismo mundialisado : gendarme cuando impone los programas de ajuste estructural ; bombero cuando interviene financiaramente para sostener los países tocados por una crisis financiera.

Su modo de decisión es el mismo que el del Banco mundial y se basa sobre una repartición del derecho de voto en proporción a los aportes de cotisación de los países miembros. Estatutariamente es necesario el 85% de los votos para modificar la Carta del FMI (los EE.UU. poseen una minoria de bloqueo dado a que posees el 16,75 % de voces). Cinco países dominan : Los EE.UU. (16,75 %), el Japon ( 6,23 %), la Alemania (5,81%), Francia (4,29 %), y Gran Bretaña (4,29%). Los otros 177 Estados miembros estan divididos en grupos dirigidos, cada vez, por un país. El grupo más importante (6,57%) esta dirigido por Belgica. El grupo menos importante (1,55% de voces) precidido por el Gabon (países africanos).

Su capital está compuesto del aporte en divisas fuertes (y en monedas locales) de los países miembros. En función de este aporte, cada miembro se ve favorecido con Derechos Especiales de Giro (DEG) que son de hecho activos monetarios intercambiables libre e inmediatamente contra divisas de un tercer país. El uso de estos DEG corresponde a una política llamada de estabilización a corto plazo de la economía, destinada a reducir el déficit presupuestario de los países y a limitar el crecimiento de la masa monetaria. Esta estabilización constituye frecuentemente la primera fase de intervención del FMI en los países endeudados. Pero el FMI considera que en adelante es tarea suya (tras el primer choque petrolero de 1974-1975) actuar sobre la base productiva de las economías del Tercer Mundo reestructurando sus sectores internos; se trata de una política de ajuste a más largo plazo de la economía. Lo mismo sucede con los países llamados en transición hacia una economía de mercado. (Norel y Saint-Alary, 1992, p. 83).

Sitio web :
sí se paga, pese a haber supuesto duras condiciones para el pueblo griego.

¿Puede ser una alternativa a la casta el discurso de Podemos y Syriza cuando es avalado por la prensa financiera neoliberal?

Activistas griegos confirman que «todas las posiciones y el discurso público de Syriza se están suavizando. Su posición sobre la deuda no ha cambiado en los últimos doce meses y es la siguiente: Vamos a negociar con los acreedores una reducción drástica de la deuda porque… ¡Nosotros somos mejores negociadores que Samaras y Venizelos!. Esta moderación de Syriza sirve a dar garantías Garantías Acto que proporciona a un acreedor una seguridad en el cumplimiento del compromiso del deudor. Distinguimos entre garantías reales (derecho de retención, fianza, prenda, hipoteca, privilegio) y las garantías personales (caución, aval, carta de intención, garantía autónoma). a los de arriba, griegos y no griegos, de la buena voluntad de colaboración de Syriza». Estas mismas fuentes señalan al hombre fuerte de Syriza, el economista Yannis Dragasakis, como uno de los posibles inspiradores de la posición común Syriza-Podemos y Bloco de Portugal sobre la cuestión de la deuda.

De este giro se han percatado hasta gurús como el editor asociado y columnista del muy liberal ’Financial Times’, Wolfgang Munchau, quien recientemente publicó una columna titulada ’Radical left is right about Europe’s debt’ (’La izquierda radical tiene razón sobre la deuda europea’). En ella, considera la postura del miembro del Consejo Ciudadano de Podemos, el profesor de Economía Nacho Álvarez «centrada» porque plantea simple y llanamente lo que hacen los bancos todos los días: renegociar intereses, periodos de carencia, renegociaciones de deuda y reducciones.

A Munchau le resulta sorprendente que se considere «extrema» la visión de Podemos con respecto a la deuda y el euro. Y señala lo retrógrado del ’establishment’ español, quien teme que este «nada controvertido» programa convierta al país en una especie de versión europea de Venezuela. En definitiva, a Wolfgang Munchau no le parece que Podemos sea un «auténtico partido radical» pero indica que el auge de Podemos muestra que existe una demanda de políticas alternativas.

Clamor contra la deuda hasta en las manifestaciones por la República

En efecto, paralelamente a la marcha atrás de los presuntos partidos «hard left» europeos, la vanguardia movilizada mantiene sus posiciones. En el Estado español, se alzan las voces que claman contra una deuda que es cada vez más percibida como una estafa. El pasado 29 de noviembre, una nueva Marcha de la Dignidad volvió a exigir ’No al pago de la deuda’ en su pancarta de cabecera. Al finalizar, Ernesto Sarabia, coordinador de las Marchas en Madrid, recordó que las Marchas de la Dignidad piden un rotundo no al pago de la deuda, «frente a»aquellos que están reculando«. En ese momento, los manifestantes comenzaron a cantar»no debemos, no pagamos", el lema de la Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda (PACD).

Incluso en movilizaciones que a priori nada tienen que ver, la deuda ocupa un lugar destacado, como sucedió el pasado 6 de diciembre de 2014 en la Manifestación Por la República convocada por la Coordinadora Republicana en Madrid. En su discurso dijeron lo siguiente: «Frente a un Régimen que se desmorona y unas políticas que atenazan las condiciones de vida de la inmensa mayoría, la Coordinadora Republicana de Madrid alerta frente a los intentos de organizaciones políticas que se presentan como “alternativa”, de camuflar lo que sucede con el Pago de la Deuda, consecuencia directa de la imposición de las políticas de la Unión Europea y de la pertenencia a la Zona Euro».


Ver en línea : Kaos en la Red

Jérôme Duval es miembro del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM) y de la Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda (PACD)

Fafatale es periodista @fafatale

Artículo traducido al griego aquí

Jérôme Duval

es miembro del CADTM, Comité para la abolición de las deudas ilegítimas (www.cadtm.org) y de la PACD, la Plataforma de Auditoría Ciudadana de la Deuda en el Estado español (http://auditoriaciudadana.net/). Es autor junto con Fátima Martín del libro Construcción europea al servicio de los mercados financieros, Icaria editorial 2016 y es también coautor del libro La Deuda o la vida, (Icaria, 2011), libro colectivo coordinado por Damien Millet y Eric Toussaint, que ha recibido el Premio al libro político en Lieja, Bélgica, en 2011.

Fátima Martín

es periodista, miembro del CADTM y de la PACD del Estado español. Es coautora, junto con Jérôme Duval, del libro Construcción europea al servicio de los mercados financieros, Icaria editorial 2016. Actualmente está desarrollando el periódico ’online’ FemeninoRural.com.

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