Gobernanza y desarollo

8 de octubre de 2007 por Nicolás Angulo Sanchez


Resumen

La gobernanza, en tanto que ejercicio del poder político de manera “interactiva” por el conjunto de la sociedad y no sólo por el gobierno, según los gobernancistas, viene a ser en realidad el conjunto de normas y procedimientos políticos y administrativos adecuados a la aplicación o implementación de los programas económicos propios de la “globalización Globalización (ver también Mundialización)

Origen y sentido de este término anglosajón: en inglés, la palabra «global» se refiere tanto a fenómenos que interesan a la (o las) sociedad(es) humana(s) a nivel del globo como tal (es el caso de la expresión «global warming» que designa el efecto invernadero), como a procesos que poseen la característica de ser «globales» únicamente en la perspectiva estratégica de un «agente económico» o de un «actor social» preciso. En lo que estamos viendo, el término «globalización» nació en las bussiness schools norteamericanas y reviste el segundo sentido. Se refiere a los parámetros pertinentes de la acción estratégica del gran grupo industrial. Lo mismo sucede en la esfera financiera. A la capacidad estratégica del gran grupo de adoptar una aproximación y una conducta «globales». En un debate público, el patrón de uno de los mayores grupos europeos explicó, en sustancia, que la «globalización» representa «la libertad para su grupo de implantarse donde quiera, cuando quiera, para producir lo que quiera, aprovisionándose y vendiendo donde quiera, y en donde tenga que soportar las menores obligaciones posibles en materia de derechos laborales y convenciones sociales» (extraido de Chesnais, 1997[a]).
o mundialización neoliberal” y caracterizados por la primacía del sector privado y de sus valores (competitividad, rentabilidad, productivismo y consumismo), así como por la subordinación a éstos de los sectores público y civil.

Hace apenas dos décadas, el neologismo angloamericano governance (gobernanza) comenzó a aparecer en la jerga de economistas y jerarcas de instituciones internacionales y, posteriormente, en ámbitos gubernamentales. Asimismo, se extendió en campos relativos a las ciencias políticas y a la sociología, así como entre profesionales y técnicos relacionados con el “desarrollo”. Sin embargo, terminológicamente, este vocablo resulta ser una rehabilitación de un arcaísmo medieval caído en desuso. En cualquier caso, gobernanza es una noción fuertemente ideologizada y polisémica a la que se ha recurrido por parte de las fuerzas dominantes de este mundo que se pretende “globalizar” a la manera “neoliberal” en pos de un modelo económico, político y social centrado en el mercado y en el sistema productivo capitalistas  [1]. Surge en el marco de la empresa privada (corporate governance) para trasladarse, vía Consenso de Washington, al ámbito de los primeramente denominados programas de ajuste estructural Ajuste estructural Política económica impuesta por el FMI como condición para la concesión de nuevos préstamos o para la refinanciación de préstamos anteriores. y posteriormente estrategias de lucha contra la pobreza, exigidos por las instituciones financieras internacionales (Fondo Monetario Internacional FMI
Fondo monetario internacional
El FMI nace, el mismo día que la Banca mundial, con la firma de los acuerdos de Bretton Woods. En su origen el rol del FMI era defender el nuevo sistema de cambios fijos instaurado.

A la finalisación de estos acuerdos (1971), el FMI es mantenido y se transforma paulatinamente en el gendarme y el bombero del capitalismo mundialisado : gendarme cuando impone los programas de ajuste estructural ; bombero cuando interviene financiaramente para sostener los países tocados por una crisis financiera.

Su modo de decisión es el mismo que el del Banco mundial y se basa sobre una repartición del derecho de voto en proporción a los aportes de cotisación de los países miembros. Estatutariamente es necesario el 85% de los votos para modificar la Carta del FMI (los EE.UU. poseen una minoria de bloqueo dado a que posees el 16,75 % de voces). Cinco países dominan : Los EE.UU. (16,75 %), el Japon ( 6,23 %), la Alemania (5,81%), Francia (4,29 %), y Gran Bretaña (4,29%). Los otros 177 Estados miembros estan divididos en grupos dirigidos, cada vez, por un país. El grupo más importante (6,57%) esta dirigido por Belgica. El grupo menos importante (1,55% de voces) precidido por el Gabon (países africanos).

Su capital está compuesto del aporte en divisas fuertes (y en monedas locales) de los países miembros. En función de este aporte, cada miembro se ve favorecido con Derechos Especiales de Giro (DEG) que son de hecho activos monetarios intercambiables libre e inmediatamente contra divisas de un tercer país. El uso de estos DEG corresponde a una política llamada de estabilización a corto plazo de la economía, destinada a reducir el déficit presupuestario de los países y a limitar el crecimiento de la masa monetaria. Esta estabilización constituye frecuentemente la primera fase de intervención del FMI en los países endeudados. Pero el FMI considera que en adelante es tarea suya (tras el primer choque petrolero de 1974-1975) actuar sobre la base productiva de las economías del Tercer Mundo reestructurando sus sectores internos; se trata de una política de ajuste a más largo plazo de la economía. Lo mismo sucede con los países llamados en transición hacia una economía de mercado. (Norel y Saint-Alary, 1992, p. 83).

Sitio web :
y Banco Mundial Banco mundial Creado en 1944 en Bretton Woods en el marco del nuevo sistema monetario internacional, el Banco posee un capital aportado por los países miembros (189 miembros el año 2017) a los cuales da préstamos en el mercado internacional de capitales. El Banco financia proyectos sectoriales, públicos o privados, con destino a los países del Tercer Mundo y a los países antes llamados socialistas. Se compone de las siguientes tres filiales.

Mas...
) a los países del Tercer Mundo fuertemente endeudados y ávidos de créditos Créditos Suma de dinero que una persona (el acreedor) tiene el derecho de exigir de otra persona (el deudor).

Créditos privados
Préstamos concedidos por los bancos comerciales, sea cual sea el prestatario.

Créditos públicos
Préstamos concedidos por acreedores públicos, sea cual sea el prestatario.
por dicho motivo. Finalmente, parece alcanzar su momento álgido cuando la Comisión Europea lo adopta como modelo para el funcionamiento de las instituciones europeas.

En efecto, gobernanza es una noción procedente del mundo empresarial (corporate governance) para referirse a determinados modos y procedimientos de gestión y administración vigentes en las empresas privadas, cuyo objetivo se centra en obtener la máxima rentabilidad con el mínimo coste, y que se quieren trasladar al sector público, con vistas a su privatización o, si no se logra, hacer que funcionen como una empresa privada, y así ser “competitivos”. En principio, puede parecer sorprendente, incluso descabellado, pretender gobernar, gestionar o administrar un Estado, un municipio o una institución pública prestataria de servicios asistenciales para personas con escasos recursos como si se tratara de una fábrica de automóviles o de latas de conservas, sin embargo, esto es precisamente lo que se pretende  [2].

Posteriormente, la noción de gobernanza ha llegado a adquirir la presencia que hoy tiene en el conjunto de las ciencias sociales merced principalmente a la decidida apuesta en su favor por parte de las instituciones financieras internacionales (Banco Mundial: BM, y Fondo Monetario Internacional: FMI, principalmente) como requisito o precondición para la concesión de préstamos a los países del Tercer Mundo fuertemente endeudados a partir del decenio de los noventa, paralelamente a la aplicación de los denominados programas de ajuste estructural, o más recientemente estrategias de lucha contra la pobreza, de modo que la gobernanza se refiere a las estructuras políticas, administrativas e institucionales apropriadas para la aplicación de dichos programas o estrategias.

No obstante, no faltan esfuerzos por parte de los promotores de la gobernanza para tratar de otorgarle cierta legitimidad al adjetivarla como democrática o buena gobernanza, basándose fundamentalmente en divulgar la supuesta interacción los sectores público, privado y civil, no sólo en la elaboración de medidas y en la toma de decisiones políticas y económicas, sino también en la aplicación o implementación de dichas medidas. Por ejemplo, para el PNUD Programa de las Naciones Unidas par el Desarrollo
PNUD
Creado en 1965 y con sede en Nueva York, el PNUD es el principal órgano de asistencia técnica de la ONU. Ayuda -sin restricciones políticas- a los países en desarrollo a dotarse de servicios administrativos y técnicos básicos, forma funcionarios, trata de responder a ciertas necesidades esenciales de las poblaciones, toma la iniciativa de programas de cooperación regional y coordina, en principio, las actividades locales del conjunto de los programas operativos de las Naciones Unidas. El PNUD se basa generalmente en conocimientos y tecnologías occidentales, pero un tercio de su contingente de expertos es originario del Tercer Mundo. El PNUD publica anualmente un Informe sobre el desarrollo humano, que clasifica los países según un Índice de Desarrollo Humano (IDH).
Sitio web:
(Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) uno de los objetivos de la gobernanza consiste en descentralizar la intervención estatal y reducir su “verticalidad”, para así facilitar la “horizontalidad” en la gestión de los bienes públicos mediante una mayor participación de los sectores privado y civil. Esto se lograría a través de procedimientos de toma de decisiones en los que exista una interacción entre el sector público (Estado), aunque seguiría conservando el rol directivo, el sector privado (empresas privadas, incluidas las transnacionales), y el sector civil (tercer sector), es decir, el de los ciudadanos y de sus organizaciones representativas (ONGs, organizaciones vecinales, sindicales, partidos, etc.). Todo ello en pro de un desarrollo humano y sostenible  [3]. Ahora bien, ¿cómo interpretan y aplican esto el BM y el FMI? Pues bien, éstos lo que realmente pretenden es el denominado “Estado mínimo” de corte neoliberal, es decir, un Estado que reduzca al mínimo su carácter asistencial y redistributivo, pero no en cuanto a su carácter represivo para defender la “ley y el orden”, siempre y cuando éstos no vayan en perjuicio de las clases pudientes y de sus propiedades  [4]. Así, su modelo de gobernanza implica la adopción de políticas de contención del gasto público, de reducción de la intervención del Estado, de privatización de empresas y de servicios públicos y, en definitiva, de políticas orientadas por y para el mercado  [5].

La noción de gobernanza parece alcanzar su cénit en el momento en que la Comisión Europea opta por designarla para referirse al funcionamiento ideal de las instituciones europeas y, por ende, al conjunto de las instituciones públicas, desde las locales, pasando por las estatales y continentales, hasta las mundiales o universales. Todo ello anunciado en su momento por un documento profusamente mediatizado, titulado La gobernanza europea. Un libro blanco  [6]. Sin embargo, es en un documento posterior, titulado Gobernanza y desarrollo, donde se concretan con más claridad los conceptos y las objetivos  [7]. Así por ejemplo, en éste se concluye que “la gobernanza se refiere a las normas, procesos y conductas a través de los que se articulan intereses, se gestionan recursos y se ejerce el poder en la sociedad, y constituye un factor clave en las estrategias de lucha contra la pobreza” (párrafo 91). De este modo, “la gobernanza ha pasado a ser un componente esencial de la cooperación al desarrollo y forma ahora parte integrante de los procesos de la estrategia de reducción de la pobreza” (párrafo 10).

El alineamiento, seguidismo y subordinación por parte de las instituciones europeas respecto de los programas diseñados por el par BM FMI y, por lo tanto, respecto de EE.UU., quedan patentes principalmente en los capítulos dedicados al “Apoyo presupuestario (2.9), Comercio (2.10) y Sector empresarial (2.11). Así, por ejemplo, la Comisión reconoce que “la CE empezó a conceder apoyo presupuestario a los programas de reforma económica de los países ACP (África, Caribe y Pacífico) hará unos quince años, en el contexto de los programas de ajuste estructural acordados por estos países con las instituciones de Bretton Woods. Más recientemente, el apoyo presupuestario se ha ido extendiendo a otras regiones, aparte de los países ACP” (párrafo 43).

Así pues, la gobernanza forma parte del discurso “globalizador” que ensalza los valores relativos a la competitividad y al individualismo del sector privado y a un mercado cuyo motor es el afán de lucro. En definitiva, dicho discurso, aunque se refiera a la “gobernanza democrática” o a la “buena gobernanza”, aparece histórica y conceptualmente asociado a programas económicos y políticos caracterizados por la exaltación de lo privado, en detrimento de lo público, cuya compatibilidad con la democracia y los derechos humanos, incluidos los derechos económicos, sociales y culturales, así como los medioambientales, resulta a todas luces discutible. La creciente desigualdad económica y social, así como la destrucción progresiva de ecosistemas y de biodiversidad en todo el planeta, así lo evidencian.




Este artículo ha sido publicado en la revista “Pueblos”, núm. 28, septiembre 2007.
Nicolas Angulo Sanchez es doctor en Derecho y autor del libro titulado El derecho humano al desarrollo frente a la mundialización del mercado, editorial Iepala, Madrid 2005 (véase reseña en http://www.revistafuturos.info/resenas)

Notas

[1Véase La gouvernance, d’une notion polysémique à un concept politologique, de Olivier Paye, en “Études internationales”, volume XXXVI, num. 1, marzo de 2005, Institut Québécois des Hautes Études Internationales. Canadá.

[2Véase La gouvernance. Genèse d’un concept, en “Gresea Echos”, num. 39, julio de 2003, Bruxelles.

[3Véase Governance for sustainable human development, publicación del PNUD, Naciones Unidas, Nueva York, enero de 1997.

[4Véase Diálogo social y gobernanza en la era del “Estado mínimo”, de F. Graña, ed. Cinterfor/OIT, Montevideo 2005.

[5Véase El Estado en un mundo en transformación, Informe sobre el desarrollo en el mundo de 1997 del Banco Mundial, Washington 1997.

[6COM(2001) 428 final, Bruselas, 25.7.2001.

[7COM(2003) 615 final; Bruselas, 20.10.2003.

Otros artículos en español de Nicolás Angulo Sanchez (7)

CADTM

COMITE PARA LA ABOLICION DE LA DEUDAS ILEGITIMAS

8 rue Jonfosse
4000 - Liège- Belgique

00324 60 97 96 80
info@cadtm.org

cadtm.org