Francia

En 2018, las desigualdades y la pobreza han aumentado mucho

28 de octubre por Romaric Godin


Seg?n el Insee, el ?ndice de Gini que mide las desigualdades conoci? en 2018 un aumento in?dito desde 2011, mientras que las tasas de pobreza aumentaban del mismo modo. Es el resultado directo de la pol?tica econ?mica y presupuestaria del gobierno. Era el 23 de agosto de 2019. Antes de la pomposa reuni?n del G7 en Biarritz, donde Emmanuel Macron recibi? en el Eliseo a 34 dirigentes de multinacionales para que se comprometieran a ?reducir las desigualdades?. Se moviliz? toda la neolengua neoliberal para la ocasi?n: era necesaria una ?coalici?n de empresas? para un ?crecimiento inclusivo? y que cada quien asuma su compromiso de forma generosa. Al d?a siguiente, en la costa vasca, el Jefe del Estado afirma en su intervenci?n en la TF1 que los siete dirigentes reunidos en el H?tel du Palais van a ?tomar medidas concretas? para luchar contra las desigualdades. Sin embargo, el tema estar? ausente en el breve comunicado final. S?mbolo de un gobierno esquizofr?nico que agrava lo que pretende arreglar.

Dos meses m?s tarde, las promesas de las grandes empresas hab?an quedado en el olvido, pero sus dirigentes recibieron los frutos de la pol?tica del gobierno. Las primeras estimaciones de esta pol?tica no dejan ninguna duda: las desigualdades se han agravado en el pa?s y la pobreza ha aumentado. El 10 de octubre, el Insee public? una evaluaci?n preliminar del coeficiente Gini para 2018, a?o en el que, desde el 1 de enero, se consideraron prioritarias las medidas de reducci?n de la fiscalidad del capital y de sus beneficios. Este coeficiente indica el nivel de distancia de los beneficios: cuanto m?s cerca est? de 1, mayores son las desigualdades, conforme m?s se acerca al 0, son menores.

En 2018, el Insee progresa desde 0,005 puntos a 0,294. Por s? misma, esta cifra no dice nada, pero har?a del a?o 2018 el a?o en el que este ?ndice, y por tanto las desigualdades, m?s aumentaron desde 2010. Gracias al colch?n social y a su sistema de redistribuci?n, en realidad, Francia hab?a conseguido esquivar el fuerte ascenso de las desigualdades observadas durante la crisis en la que el ?ndice hab?a subido entre 2009 y 2011, de 0,290 a 0,306. En 2013, el ?ndice cay? a 0,288, un nivel inferior al de 2006. Despu?s se estabiliz? alrededor de este nivel. Pero esto se acab?. Si la evaluaci?n del Insee se confirma, en 2018 el ?ndice Gini ser? superior al de 2009. Con la salvedad de que en 2009 Francia conoci? una contracci?n del PIB Producto interno bruto
PIB
El PIB es un índice de la riqueza total producida en un territorio dado, estimada sobre la base de la suma de los valores añadidos.
de 2,8, mientras que en 2018 conoce un crecimiento de 1,2. Eso en lo que respecta al ?crecimiento inclusivo?.

Semejante subida anual del ?ndice Gini y por tanto de las desigualdades, solo se ha dado dos veces desde 1996, es decir, desde hace 23 a?os: en 1998, en el momento de la burbuja de internet Burbuja de internet La burbuja de Internet o burbuja tecnológica es una burbuja especulativa que afectó a los “valores tecnológicos”, es decir, aquéllos de sectores vinculados a la informática y a las telecomunicaciones, en los mercados de acciones* a finales de los años 1990. Su apogeo tuvo lugar en marzo de 2000. y en 2010 como consecuencia de la crisis financiera. Pero esta vez es una creaci?n pol?tica consciente. Para el Insee no es un misterio: la subida del ?ndice Gini tiene su origen en la introducci?n de impuesto ?nico (PFU), la famosa flat tax que limita al 30% la imposici?n fiscal a los beneficios del capital. Y esto mediante dos mecanismos. El primero se conoce y es evidente: el PFU reduce la presi?n fiscal que afecta a los m?s ricos puesto que son ellos los que antes ten?an los impuestos m?s altos. Esto supuso el 0,001 puntos del ?ndice. Pero sobre todo, incitando al pago de dividendos por razones fiscales, este PFU ha agudizado mucho m?s las desigualdades. De hecho, el reparto de dividendos ha aumentado mucho concentrando la distribuci?n, en lugar de la redistribuci?n, en los m?s ricos y haciendo saltar el ?ndice Gini 0,004 puntos. Y como no se realiza la redistribuci?n, las desigualdades surgidas de estas ventajas al capital se mantienen.

El PFU es una terrible m?quina de la desigualdad como indic?bamos a finales de junio : concentra la riqueza sobre los beneficios mobiliarios y paraliza cualquier redistribuci?n. Favorece un reparto de dividendos desproporcionado en relaci?n a la rentabilidad de las empresas. El gobierno se ufana de su ?xito, se?alando que el nivel de reparto de dividendos le permite recuperar los ingresos perdidos por la limitaci?n de los impuestos. Pero dado que, por otra parte, el gobierno no practica pol?ticas redistributivas significativas, este ?xito no es ?til para la lucha contra las desigualdades. Tampoco lo es mucho m?s para el pretendido objetivo de este PFU: la inversi?n productiva. Por lo dem?s, nunca se recordar? lo suficiente, al sector privado franc?s no le faltan medios para invertir: el ahorro de las familias es abundante y alcanza un nivel r?cord (15%) mientras que el ahorro de las empresas es superabundante (el porcentaje de autofinanciaci?n de las empresas alcanza el 100% de la inversi?n) y la pol?tica monetaria permite un acceso barato y abundante a los cr?ditos.

En fin, el PFU no era una urgencia en el plano econ?mico. Y no resulta sorprendente que el benevolente comit? de evaluaci?n de la reforma de la fiscalidad del capital no haya podido encontrar elementos econ?micos concretos favorables a esta reforma y pida paciencia... Liberado de esta racionalidad, no es m?s que lo que produce: un mecanismo en contra de la redistribuci?n que intenta favorecer a las clases m?s acomodadas de la sociedad

Adem?s, es importante darse cuenta de que esta primera estimaci?n no tiene en cuenta ?las exigencias de disponibilidad de los datos?, los efectos de la supresi?n del ISF , el impuesto de solidaridad sobre las fortunas, y su transformaci?n en un simple impuesto sobre la fortuna inmobiliaria (IFI). Sin embargo, sus efectos son inmensos: un estudio de 2019 citado por el instituto estad?stico juzg? que deber?a incrementar un 0,002 puntos de ?ndice Gini, lo que supondr?a una subida anual del 0,007 hasta alcanzar el 0,296 un nivel no alcanzado nunca si se excluye el periodo 2010-2012 provocado por la crisis y la austeridad de los a?os 2010 y 2011. En fin, el efecto negativo sobre las desigualdades es mucho m?s grave de lo que hoy se puede juzgar. La estimaci?n completa del ?ndice Gini para 2018 se publicar? en septiembre de 2020.

?Un cambio en 2019 y 2020?

Queda una pregunta: ?la situaci?n va a cambiar con las medidas fiscales de 2019 y 2020, sobre todo co la supresi?n del impuesto sobre la vivienda para el 80% de las familias y la reducci?n de impuestos sobre los ingresos de los contribuyentes sometidos a los dos primeros? Una evaluaci?n del Instituto de las Pol?ticas P?blicas (IPP) publicado en 18 de octubre permiti? poner de manifiesto un reequilibrio de las medidas hacia las clases medias, entendidas en sentido amplio. Seg?n el IPP, en 2018-2020, ser?a la parte de la poblaci?n comprendida entre el 25% m?s pobre y el 25% m?s rico la gran beneficiada de las medidas fiscales de estos tres a?os con incrementos de la renta de aproximadamente el 3%, mientras que el 1% de los m?s ricos ver?a sus beneficios instalarse en el 2%.

Esto nos lleva a un primer aspecto: esta pol?tica de reequilibrio no es el fruto de la pol?tica del gobierno sino de la crisis social que intenta apagar sin revertir las pasadas reformas. Por lo dem?s, hay que mantenerse en guardia: la consecuencia se?alada por el Insee de un cambio de comportamiento inducido por los aumentado reparto de dividendos vinculados al PFU podr?a perdurar y aumentar otro tanto las ganancias de los m?s ricos. Adem?s, estos ?ltimos dejaron de pagar el ISF sobre patrimonio mobiliario y, de hecho, logran este beneficio Beneficio Resultado contable positivo neto fruto de la actividad de una sociedad. El beneficio neto es el beneficio después de impuestos. El beneficio a distribuir es la parte de aquél que puede ser repartido entre los accionistas. cada a?o incluso si este beneficio no est? registrado como tal en las estad?sticas.

Por otra parte, como se?ala el economista de la OFCE Pierre Madec, en euros, las ganancias medias muestran a?n una distancia considerable: 4.462 ? de media para el 1% m?s rico frente a 800 y 1300 ? para las clases medias. Destacar tambi?n que al final del quinquenio, se producir? la supresi?n del impuesto de vivienda para el 20% m?s rico. En fin y sobre todo, los grandes perdedores de estas medidas, sin ninguna duda posible, son las personas que figuran en el primer escal?n, en otras palabras, el 10% de las m?s pobres en t?rminos de ingresos. Para ellas, las ganancias son peque?as incluso a veces, nulas o negativas. Son ellas quienes m?s contribuyen a la financiaci?n de la reducci?n de impuestos a las clases medias. Bien por la presi?n ejercida sobre los gastos sociales: actualizaci?n del c?lculo de las prestaciones por vivienda (1.400 millones de euros menos en 2020), la desindexaci?n de las prestaciones sociales, etc. De ah? que el resultado deber?a llevar inevitablemente otra vez a un nuevo incremento de las desigualdades, especialmente entre los extremos de la escala social.

El Insee tambi?n dio su estimaci?n sobre los ?ndices de pobreza para 2018 y es inquietante porque habr?a aumentado 0,6 punto, hasta el 14,7%. Ser?a el porcentaje m?s alto desde los a?os ?1970! Ese porcentaje representa la parte de la poblaci?n que vive por debajo del umbral del 60% del salario medio, dicho de otra manera, que divide la poblaci?n en dos partes iguales.

Sin embargo, hay que relativizar r?pidamente este aumento que tiene en cuenta la reducci?n de las prestaciones para la vivienda en viviendas sociales pero no la reducci?n de los alquileres que la acompa?a. Al calcularse los ?ndices de pobreza sobre el salario medio, no se tiene en cuenta la reducci?n de los gastos sino el descenso de las prestaciones. Sin embargo, se?alemos que este calculo no es incoherente: los alquileres pueden ser otra vez subidos pero la prestaci?n se pierde.

Corregido este elemento estad?stico, el ?ndice de pobreza se sit?a en el 14,3%, una incremento del 0,2 puntos. Sin embargo esto se traducir?a en un tercer a?o consecutivo de subida con un ?ndice de pobreza que ser?a el m?s elevado desde 2011 y que solo ha sido superado en dos ocasiones desde hace 20 a?os: en 1996 y en 2011. En fin, a pesar de la correcci?n, es una mala cifra que, en Francia, deja a 9,1 millones de personas en situaci?n oficial de pobreza.

Tambi?n en este caso vemos que el discurso del gobierno sobre el aumento de algunas prestaciones m?nimas sociales era pura fachada. Para la mayor?a de las personas pobres, la situaci?n no mejora. Por una parte, porque las transferencias sociales siguen bajo presi?n y, por otra, porque los salarios m?s bajos progresan menos r?pido que los dem?s. El Insee explica este aumento del ?ndice de pobreza por ?el aumento del nivel de vida medio? especialmente, debido a ?salarios relativamente din?micos?. Pero si este aumento deja muchas m?s personas por debajo del 60% de ese nivel medio, es justamente porque los sueldos m?s bajos no progresan tan r?pido como los otros. Esto significa que los incrementos salariales est?n concentrados en lo alto de la escala social.

Es la consecuencia directa de la precarizaci?n y de la liberalizaci?n del mercado laboral cuya verdadera raz?n es la de favorecer la formaci?n correcta del precio. En otras palabras, la presi?n para moderar los salarios modestos para los trabajos menos productivos es m?s fuerte que sobre los otros. Vemos aqu? el efecto directo de las reformas estructurales tan alabadas por el gobierno y por otros... A esto hay que a?adir el hecho de que el reparto desproporcionado de dividendos en 2018 debido al PFU llev? a una subida relativa.

Desde entonces, es dif?cil definir la pol?tica de Emmanuel Macron de otra forma que no sea una pol?tica claramente de clase. El reequilibrio a favor de las clases medias para hacer que estas acepten sus reformas estructurales, desde el mercado laboral a las jubilaciones, pasando por las privatizaciones y el seguro de desempleo. Pero ya podemos decir que este quinquenio ser? el de un gran cambio: el cambio, sin que se de una importante crisis econ?mica, de la din?mica de las desigualdades en Francia. Una primicia.

No hay nada extra?o en esto: el neoliberalismo que Emmanuel Macron pone en marcha en el pa?s, con sus certezas econ?micas vinculadas al derrame [los beneficios de los de arriba terminar?n beneficiando a los de abajo] es una m?quina ideol?gica de crear desigualdades y pobreza. Bajo el barniz de una ilusoria eficacia econ?mica favorece abiertamente a las clases m?s acomodadas en detrimento de las m?s d?biles. Este remedio ya se puso en pr?ctica en Suecia, uno de los modelos del poder actual, donde el ?ndice Gini pas? entre 1990 y 2017 de 0,21 a 0,28.

Hasta ahora, Francia hab?a resistido conteniendo las desigualdades. Emmanuel Macron opt? por acabar con esta capacidad de la econom?a francesa. Favorece a quienes detentan el capital mobiliario, pero asume un riesgo pol?tico considerable en un pa?s que es poco tolerante con el aumento de las desigualdades. En esto, en un momento delicado en el que el crecimiento franc?s se estanca en un nivel bajo y donde el del mundo se hunde, m?s que nunca, juega con fuego. En todo caso, una cosa es cierta, existe una raz?n suprema por la que Emmanuel Macron nunca se ha podido despegar de su calificativo de presidente de los ricos: esta expresi?n resume perfectamente su pol?tica.



Traducci?n Viento Sur
16/10/2019

Romaric Godin

Journaliste à Mediapart. Ancien rédacteur en chef adjoint au quotidien financier français La tribune.fr
Romaric Godin suit les effets de la crise en Europe sous ses aspects économiques, monétaires et politiques.

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